miércoles, 1 de enero de 2014

2014 (Tartas Falsas de "Queso") (SG)

¡Hola gentes!

Feliz 2014 a todos. 

¿Cómo van esos empachos? ¿Y las resacas? ¿Qué postres preparasteis? ¡Contadme!

Por aquí hay muchísimo sueño, según escribo esto se me cierran los ojos poco a poco, y a pesar de ser pronto para mis costumbres, volaré rápido a la cama.

Mi fin de año fue familiar al máximo. Y el lema de la familia es "Comer hasta que duela" así que al final de la cena moverse era complicado, menos mal que teníamos un rato de reposo hasta las uvas. En mi caso las uvas fueron lacasitos (no me gustan las uvas, histeria). Pero mejor aun fue la tarta de Año Nuevo, que, para no defraudarme a mi mismo, busqué en mi propio blog para decidir y no quise complicarme mucho, una Red Velvet que en 40 minutos estaba finiquitada, sin contar el tiempo para enfriar claro.


Mi problema era que receta os proponía hoy, que estamos todos saturados de comida por todas partes y no queremos nada más y se me ha ocurrido esta, que no sólo es un postre delicioso y rápido, también puede ser un desayuno, una merienda o incluso una cena ligera.

Allá vamos.


Tartas Falsas de "Queso"


INGREDIENTES para 2.
           
· 1 cup (240ml) yogur griego
· 1tbsp de vainilla
·  ½ tbsp de ralladura de limón
· Galletas (con o sin gluten)
· 2 tsp (13g) de azúcar moreno


PREPARACIÓN

De verdad, no puede ser más rápido de preparar.
El nombre se me ocurrió porque el montaje es como el de una tarta de queso, base de galleta y cobertura de fruta.

Para empezar hay que triturar las galletas, pero en lugar de utilizar una máquina, es mejor hacerlo metiendo las galletas en una bolsa y dándole golpes con un rodillo, o en un mortero, de esta forma habrá trozos de diferentes tamaños y aportarán algo de textura. La cantidad de galletas dependerá de cuanta base queréis en vuestro postre. En mi caso suelo utilizar unas ocho galletas para la receta de dos unidades.
Una vez machacadas las galletas, se dividen en dos vasos, mejor si son anchos y no muy altos, y se añade 1 tsp de azúcar moreno a cada uno, mezclándolo bien con las galletas. Esta será la base.

A continuación se prepara el relleno. Para ello, a mi me gusta usar yogur griego, pues es el más cremoso, pero podéis utilizar el que tengáis en casa. Como el que utilizo es natural, le pongo la vainilla y la ralladura de limón (aunque si tengo lemon curd, tmb lo utilizo) y lo mezclo bien. Después se divide en dos y se vierte sobre las bases de galleta en los vasos.

Este relleno es completamente "al gusto". Podéis utilizar yogures con trozos de fruta, con pepitas de chocolate, con sabores o agregarles el sabor que prefiráis, bajos en materia grasa, etc. Sólo tendréis que probar la combinación que más os guste.

Para finalizar, hay que cubrir el yogur con mermelada o con alguna fruta. Arándanos, frambuesas y frutas pequeñas se colocan directamente encima del yogur, en caso de querer otra, como melocotón, será mejor cortarlo en trozos pequeños. Si se va a utilizar manzana, pera o plátano, es mejor prepararlos en el último momento para que no se oxiden y así evitar añadirle limón. 

Momento para guardar en la nevera 15 minutos para que se asienten los sabores. Y no olvidar sacarlos con tiempo para no comer muy fríos.

¡Y a disfrutar!






miércoles, 25 de diciembre de 2013

Navidad (Red Velvet Cake)

¡Hola! ¿Qué tal ha ido vuestra cena?

Yo ya he acabado y es momento de la receta de la semana. Y la de hoy es perfecta para que, mañana después de la comida de Navidad, os olvidéis de los turrones y os volváis locos con una rica tarta de chocolate bien suavecita.

No os voy a contar mucho, porque tendréis bastante que cocinar, ¡o que digerir!

Feliz Navidad a todos los que viváis en occidente :)



Red Velvet Cake


INGREDIENTES

· 2 1/2 cup (250g) de harina tamizada
· 2 tbsp (15g) de cacao en polvo tamizado
· 1 ½ cup (300g) de azúcar
· 2 huevos
· 1 cup (240ml) de buttermilk
· ½ cup (115g) de mantequilla
· 1 tsp de vainilla
· 2 tsp de levadura química
· 1 tsp de bicarbonato sódico
· ½ tsp de sal
· Colorante rojo

· 450g de queso
· 1 cup (250ml) de nata para montar fría
· 1 cup (120g) de azúcar glass
· 1 tsp (5ml) de vainilla




PREPARACIÓN

Esta tarta es muy suave y tiene un sabor a chocolate ligero que no satura, así que no será difícil oponerse. Y además, se puede hacer de cualquier color, ¡perfecto para navidad!

Para empezar, diez minutos antes de empezar con la receta, hay que preparar el buttermilk. Para ellos hay que mezclar 1 cup (240ml) de leche con 1tbsp (15ml) de zumo de limón o de vinagre blanco y dejarlo reposar al menos diez minutos antes de usarlo.

Ahora se comienza la receta. Precalentar el horno a 180ºC, engrasar y empapelar el molde a utilizar.

En un bol mediano se mezclan la harina, el cacao, la sal, la levadura química y el bicarbonato.
En un recipiente, se mezcla el buttermilk con el colorante hasta obtener un color vivo, teniendo en cuenta que el cacao oscurecerá la mezcla.
En otro bol grande, se baten la mantequilla (blanda) con el azúcar, y se agregan los huevos de uno en uno, junto la vainilla hasta que la mezcla sea homogénea.
A continuación se van agregando la mezcla de ingredientes secos y el buttermilk, de manera alterna. Los secos en tres veces y el buttermilk en dos, mezclando todo bien en cada turno, pero sin pasarse, sólo hasta que no quede nada seco. Se puede añadir más colorante en este momento si el color es ddébil.

Pasar al molde y meter al horno durante 40 minutos o hasta que un palillo clavado en el centro salga limpio y seco.
Una vez fuera del horno, se deja enfriar antes de cortar y rellenar. Esta tarta se cortará en tres o cuatro capas, y si la parte superior esta curvada, se corta para nivelar. Se pueden guardar todas las migas para decorar la tarta, y en caso de cortar la parte superior, se puede desmigar y utilizar también.

Para el frosting, hay que batir el queso junto a la vainilla y el azúcar glass por un lado, y por otro montar la nata. La nata debe estar fría de la nevera, al igual que las varillas y el bol, de esta forma se monta mucho más rápido. Una vez esté preparado, se mezclan el queso con la nata con ayuda de una espátula y haciendo movimientos envolvente. 
Es el momento de rellenar cada capa de la tarta, la parte superior y el contorno, y decorar la tarta.

A mi me gusta guardar esta tarta en la nevera para que el frosting coja cuerpo. Además me gusta más el sabor. 

Una idea para la navidad, así que se me acaba de ocurrir, sería preparar dos de estas tartas, una roja y otra verde y montar las capas alternando una de cada color, usando las migas de los dos colores para decorarla.
Disfrutad de las fiestas.


¡Feliz Navidad!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El Hobbit (¡Tortitas!)

Hola hermosos y hermosas!

Son las once y me entra la inspiración ahora (mentira, que no me acordaba).

¡Pero tengo excusa! 

He ido al cine a ver El Hobbit. Y también he comprado un par de ramekines para hacer un soufflé de chocolate y ver la vida tras una neblina de felicidad.

Volviendo a la peli, he de decir que no voy a ser nada objetivo en el tema. Toda la historia del mundo Tolkien me encanta, muchos ya sabréis que he leído el Silmarillion trece veces. Y que si no lo he leido más veces es porque me parecía enfermizo y empecé con el Mundodisco, que también he releeido varias veces.

En este caso, el libro El Hobbit, que fue el primero que leí, me pareció un poco peñazo, con tanta cancioncita, y me imaginaba las películas llenas de cancioncitas, pero quitando una en la primera, se han portado. 

La cuestión es la "rigurosidad", que como bien sabemos, las películas se basan en los libros para coger los nombres de los personajes (¿alguien ha leido La Reina de los Condenados de Anne Rice y ha visto la pelicula de Michael Rymer? Sabrá a lo que me refiero). 
En el caso del Hobbit se inventan unas cuantas historias más para meter entre medias, porque la historia por si misma no da para mucho. Pero no significa que sea malo. La historia paralela de los Grandes (Gandalf, Galadriel, Radagast, etc.) y el Nigromante de Dol Guldur, me encanta, pues está contada en el Silmarillion, y como he dicho antes, me apasiona, aunque creo recordar que no es temporalmente riguroso. Se que sería imposible, porque necesitaría 50 películas, pero si hiciesen el Silmarillion en película, yo vería todas, trece veces o más.

Pero hay otras historietas introducidas en la película (volviendo al tema) que son un poco... Es cierto que Legolas es del reino de Thranduil, pero todo lo que sucede con la elfo (¿elfa?) Tauriel que se inventan, no me ha acabado de gustar. No quiero entrar en detalles, por si no habéis visto la película.

Pero no acaba aquí la cosa, la historia con el dragón se alarga un poco, porque hay que darle juego al dragón que tanto han querido mantener en secreto. Y no está nada mal, excepto por un detalle de una carretilla que flota sobre oro fundido con un enano encima, tumbado sobre ella que no se ha quemado ni ha sudado... 

Pero no voy a criticarlo todo, en realidad me ha gustado bastante la película, y os recomiendo que vayáis a verla, el día del espectador que es más barato, y en 2D. Lo de las gafas aun no me convence mucho. Y los aracnofóbicos que vayan asimilando que van a pasar miedo también.

Y dicho esto, que en realidad casi no he dicho nada, vamos a por las tortitas.


Tortitas


INGREDIENTES
           
· 1 cup (125g) de harina
· 1 cup (240ml) de leche
· 1 tbsp (13g) de azúcar
· 1 huevo
· 1 tsp de extracto de vainilla
· 1 tsp (4g) de levadura química
· 1/3 tsp (0.6g) de sal
· Mantequilla

PREPARACIÓN

Esta es la receta más sencilla de recordar de todas las que he hecho, porque es todo 1 de algo, 1 de otro algo y 1 de otro, si se mide en volumen. Así que si la mañana de navidad aun tenéis hueco en el estómago, podréis hacer un desayuno rico y rápido.
En un bol se mezclan la harina el azúcar la sal y la levadura química y a continuación se agregan la leche y el huevo seguidos de la vainilla. Una vez está todo bien incorporado (como siempre, sin pasarnos mezclando par que no queden duras) es conveniente dejar reposar la mezcla cinco minutos, pero si tenéis hambre, podéis saltar ese paso.

Ahora toca calentar una sartén poner un poco de mantequilla en ella y esperar a que se derrita. Una vez esté bien caliente, se pone un poco de la mezcla con un cazo. No hay que extender la masa como en el caso de los crepes, las tortitas tienen que estar gorditas, y la levadura ayudará a que crezcan un poco. Dependiendo del tamaño de las tortitas, obtendréis más o menos. A mi con esta cantidad de masa me salen entre ocho y diez.
Una vez la masa empieza a burbujear es el momento de darle la vuelta y esperar unos 30 segundos hasta que se termine de hacer por el otro lado.

Cuando estén todas preparadas, se pasan a un plato ¡y a comer!
Como más me gustan es apilándolas con un trozo de mantequilla encima, que se funde con el calor, un chorro de sirope de arce o miel, y alguna fruta, como frambuesas o fresas. Pero un poco de chocolate no hace daño a nadie.


(Pulsar para ver en grande)





sábado, 14 de diciembre de 2013

Cheese Danish Cake

Qué rápido se me pasan las semanas. 
Sobre todo estos días, que he vuelto al estudio a fondo, llevaba unos días en los que me lo tomaba con más calma, ¡pero febrero está ahí ya! 

De todas formas no va a faltar receta cada miércoles por mucho que tenga que estudiar, ¡faltaría más! Me desestreso.

También me desestreso con los libros-regalo-de-cumpleaños. Sobre todo un gran libro de cocina (que es el que más pega contar aquí) llegado desde Londres.

¡Jamie's Great Britain! 

Hay tantas cosas ricas que no sabe uno por donde empezar, sobre todo (como no) los dulces. Ya irán cayendo y vosotros lo veréis.

Y ahora os dejo con la receta de hoy. 


Cheese Danish Cake

INGREDIENTES

Para el Bizcocho:                    
· 3/4 cup (96g) de harina
· 2/3 cup (135g) de azúcar
· 1/4 cup (29.5g) de cacao en polvo
· 5 tbsp (72g) de mantequilla
· 7 tbsp (105ml) de leche
· 1 huevo
· 1 tsp (5ml) de vainilla
· 1 tsp (5ml) de sal
· 1/2 tsp (2.5ml) de levadura

Para la cobertura:      
· 230g de queso cremoso
· 1/2 cup (100g) de azúcar
· 2 huevos
· 2 tsp (1 limón) de ralladura de limón
· 2 tsp (10ml) de vainilla
· 1 tsp (4g) de maicena
· 340g de frambuesas


PREPARACIÓN

Situación. Tienes antojo de tarta, pero no sabes si hacer una de queso suavecita con fruta, o mejor un bizcocho de chocolate y no pensar en nada más que en chocolate.
Situación. Entras en este fantástico y estupendo blog en busca de recetas que te inspiren y te ayuden a decidir y encuentras esta receta. Cheese Danish Cake, que aun no se por qué es danesa, pero estoy investigando, que todo lo nórdico me interesa mucho.
¿Qué tiene de especial? Supongo que si habéis leido los ingredientes habréis visto que hay dos partes, y es que esta tarta tiene dos capas. Una de tarta de queso y otra de bizcocho de chocolate. 

En resumen, es como la típica tarta de queso, pero en lugar de una base de galleta y mantequilla, tiene una base de bizcocho de chocolate (que si no se quiere chocolate, se quita el cacao y todos felices).

¡Y lo mejor es qué tienes los dos antojos cubiertos!

Para empezar hay que engrasar un molde desmontable y precalentar el horno a 180ºC.

A continuación se prepara la base de bizcocho. En un bol se mezclan la harina, el cacao la sal y la levadura. En otro, se baten el azúcar y la mantequilla (que hace dos publicaciones aprendimos que tiene que estar a temperatura ambiente) hasta que se forme una pasta homogénea. En ese momento se añaden el huevo, la vainilla y la leche. Mezclarlos bien
Cuando esté bien mezclado, se añaden los húmedos a los secos, moviendo hasta incorporar, sin pasarse,  se pasan al molde y se meten en el horno durante 22 minutos. Transcurrido este tiempo, el bizcocho no estará hecho del todo, pero hay que hacer la tarta de queso aun, así que se terminará después, no hay problema. En estos quince minutos se prepara la capa de queso, así no se pierde nada de tiempo. 

En un bol pequeño se mezclan las frambuesas con una cucharada de azúcar y la maicena.
En otro bol, algo más grande, se baten bien el queso, la ralladura y la vainilla hasta obtener una crema, a la que se añaden los huevos de uno en uno.

Transcurridos los 15 minutos desde que metimos el bizcocho en el horno, se saca del horno. Sobre el se colocan de manera homogénea las frambuesas y, sobre ellas, la mezcla del queso.

De vuelta al horno, esta vez durante 45 minutos, o hasta que el queso esté firme.

Hay que dejar enfriar bien antes de desmoldar la tarta. Después solo queda decorar con más frambuesas y ¡a comer!

Espero que os guste. ¡Feliz semana!