miércoles, 19 de febrero de 2014

Una menos! (Cupcakes de Fresa)

¡Sí!

Después de tanto dar la brasa con la mecánica cuántica, puedo decir que ya se ha acabado. ¡¡Está APROBADA!!

¡Sí!

Ya solo quedan dos tostones para acabar. Pero no voy a pensarlo ahora, hoy toca celebrar.
Y aprovechando que mañana será mi primer día de clase del cuatrimestre y del curso, he hecho unos cupcakes que os enseño aquí hoy.



Cupcakes de Fresa

 INGREDIENTES
· 1 ½ cups de harina
· 1 cup de azúcar
· ½ cup de mantequilla
· 1 huevo
· 2 claras
· 1tsp de vainilla
· 1tsp de levadura química
· 3/4 cup de leche
· 1 cup de fresas frescas
· ½ tsp de sal

· 3/4 cup de mantequila
· 2 ½ cups de azúcar glass
· 1 tbsp de vainilla/ unas gotas de esencia de fresa

PREPARACIÓN

Pinta bien ¿verdad?
Para empezar, hay que precalentar el horno a 180ºC como casi siempre, y colocar los papelitos en el molde para cupcakes.
A continuación hay que preparar las fresas. Para ello hay que lavarlas bien y cortarles las hojas y, en caso de que tengan, cortar la zona blanca. Una vez así, se mide un cup. A continuación se pasan a un procesador, o batidora, y se trituran hasta obtener un puré de fresas.
En un bol se combinan las fresas con la leche y la vainilla y se reserva.

Ahora empieza la receta, y he de decir que esta vez si os dejaré utilizar la batidora. 
Primero hay que preparar los ingredientes secos. En un bol se tamizan la harina junto a la sal y la levadura química y se reservan.
En otro bol se bate la mantequilla, que debe de estar blanda, y se el agrega el azúcar hasta incorporarlo bien. A continuación se añaden el huevo y las dos claras y se siguen batiendo. Es el momento de dejar la batidora. Lo sé, sé que no queréis pero si seguís con ella os van a salir los cupcakes duros.

Sobre la mezcla de azúcar, huevos y mantequilla, se añade la mitad de la mezcla de secos y con una espátula se incorpora. No hace falta que esté completamente integrado cuando se añade la mitad de los ingredientes húmedos, la leche con el puré de fresas. Y otra vez, el resto de secos y el resto de húmedos. Cuando estén todos bien mezclados, sin pasarnos, que se endurecen, se reparten en los moldes. A mi me han salido doce, no ha sobrado nada.

20 minutos al horno, pero cuando hayan pasado 18, hay que probar con un palillo a ver como van, para que no queden muy secos. Cuando estén, se dejan enfriar totalmente. Mientras tanto, se prepara la cobertura.

La cobertura es tan sencilla como batir (vuelve la batidora, aquí es obligatorio) la mantequilla, que está blanda también, y se le va añadiendo poco a poco el azúcar glass tamizado hasta conseguir una consistencia que se pueda manejar bien. Se le añade también la vainilla o las gotas de esencia de fresa. 

Y tan solo queda cubrir y decorar los cupcakes a nuestro gusto. ¡Imaginación al poder!

Espero que os guste.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Libertad ( Lemon/Orange Curd) (SG)

¡Libertad! 
Examen de mecánica cuántica hecho. Pero no he dicho nada de que esté aprobado, espero poder decirlo dentro de unos días.

Y no tengo mucho más que contar esta semana, como veréis, he estado sumergido en apuntes demasiado tiempo. Y bueno, hemos estado preparando un regalo de cumpleaños, pero aun no puedo contar nada, porque el protagonista puede leerlo todo. TOP SECRET.

También podría hablar de las agujetas que me recorren el cuerpo, pero no es lugar para quejas. Con esto quiero decir que no he abandonado el gimnasio todavía, y que incluso me motivo para ir.

Pero ya basta. ¡BASTA! 

Es hora de comer. Hoy no se enciende el horno. Quince minutos y listo.


Lemon/Orange Curd


INGREDIENTES

· 3 huevos
· ¼ cup (60ml) de zumo de limón colado (para Lemon Curd)
· Zumo de un limón y zumo de naranja hasta completar ¼ cup (60ml)
· Ralladura de un limón o de media naranja
· ¾ cup (150g) de azúcar
· 4 tbsp (60g) de mantequilla

Orange Curd

Preparación

Esta receta es fácil, bastante, pero hay que estar pendiente durante todo el proceso. 
Para empezar, hay que exprimir los limones y naranjas necesarios. No se puede utilizar zumo de cartón, botella, etc. Este zumo hay que pasarlo por el colador para quitarle todos los tropezones.

Mientras se hace todo esto, hay que poner un cazo con agua a hervir, como un centímetro de agua. El cazo no debe de ser muy amplio, pues hay que poner un bol encima.

En el bol, se baten los huevos con el zumo y el azúcar, y se añade también la ralladura correspondiente. Y ahora llega el momento importante. Se pone el bol sobre el cazo de agua, que debe de estar burbujeando. ¡El agua no debe tocar el bol! El bol debe ser de cristal o metal, para que le cueste poco conducir el calor a la mezcla.

Bien, en este momento hay que mover constantemente la mezcla, con una cuchara de madera o unas varillas, para evitar que el calor cuaje los huevos demasiado. A veces es un poco desesperante porque parece que nunca va a pasar nada, pero tras unos diez minutos, la espumilla fina que se había formado en la superficie, comienza a desaparecer, y al mover la cuchara, se nota que ya no es tan líquido. En ese momento, se hace la comprobación de la cuchara. Saca la cuchara de madera del bol, y por su parte trasera, pasa un dedo. Si se queda la marca del dedo, ya estará todo listo. En el caso en que eso no ocurra, hay que seguir dando vueltas. Es así, pero seguro que no será mucho más de diez minutos.

Cuando esté listo, se retira el bol del cazo, y se añade la mantequilla para que se funda con el calor. Es mejor que la mantequilla esté cortada en daditos, para que se funda más rápido.

¡Y ya está! Sólo queda pasar toda la mezcla por un colador, para quitar la ralladura y cualquier trozo de huevo que se haya podido cuajar, pasarlo a un frasco de cristal para guardarlo y esperar a que se enfríe para utilizarlo. Se mantendrá durante una semana en la nevera. 

¿Dónde utilizarlo? Sobre tostadas, scones, tartas de queso, con yogur, triffles, relleno de tartas... ¡innumerable!
Espero que os guste.

 Lemon Curd


miércoles, 5 de febrero de 2014

Febrero (Rosquillas)

Ya está aquí, se acerca. 
El primer examen de los tres que me quedan, el único que tengo en febrero, está aquí, a la vuelta de la esquina. 
Y como siempre, cuanto más cerca está, menos ganas de estudiar y más ganas de comer tengo.
Ayer hice unos scones de zanahoria (que algún día os contaré como se hacen) y aun así sigo queriendo más. 
Malditos exámenes y su ansiedad. 
Pero es la cuenta atrás, aunque el 3 (del 3..2..1) va con cuatro meses de antelación.

Anyway.

El otro día me encargaron una tartica de chocolate para un cumpleaños y aquí tenéis el resultado



El resultado fue el esperado. Aunque lo peor de todo es ver, hacer, oler y tocar, pero no probar. Así que si queréis algo más que sólo ver, tenéis la receta en el blog. Es la misma tarta que hice en mi cumpleaños.

Y ahora a lo interesante. Para los que no quieren esperar dos horas a que suba la masa de los doughnuts de la semana pasada, llega la versión corta, rosquillas de toda la vida.

Rosquillas

INGREDIENTES

· 50g azúcar
· 50g de aceite de oliva
· 50g de leche
· 200g de harina
· 1 huevo
· 1 tsp (5ml) deAnís grano
· Levadura
· 1/2 tsp de sal
· Aceite para freír 
· Piel de naranja
· Azúcar y canela para rebozar

PREPARACIÓN

Es bastante rápido y sencillo hacer esta receta.
En una sartén profunda o en una cacerola, se comienza a calentar el aceite para freir, y se el añade la piel de naranja para infusionarlo. El aceite debe ir subiendo su temperatura hasta 160ºC mientras se va haciendo la masa de las rosquillas. En caso de que la naranja se queme se puede retirar.

En un bol se combinan la harina, el azúcar, el anís, la levadura y la sal, se añaden el huevo y el aceite, y se mezclan bien hasta obtener una masa consistente. No es necesario amasar mucho, solo hasta que la masa forme una bola. A continuación se cogen porciones de la masa. Para hacer la forma de la rosquilla, se hace una bolita con la porción de masa y con un dedo se traspasa por el centro para hacer el agujero, ensanchándolo un poco. 

Mientras el aceite alcanza su temperatura, en un plato hondo se mezcla azúcar y canela para rebozar las rosquillas una vez sacadas de la sartén. El azúcar puede ser azúcar avainillado para darle otro toque de sabor.

Una vez el aceite esta listo y hay unas pocas rosquillas formadas, se ponen a freir, sin aglomerar el aceite para que no baje la temperatura. Cuanto la parte sumergida se vuelva marrón, se dan la vuelta y se fríen hasta que se iguale en ambos lados.

Al sacarlas, se colocan sobre un papel absorbente de aceite para reitrar el exceso y rápidamente, pues es mejor hacerlo cuando siguen calientes, 
Se da forma a las rosquillas y se fríen con abundante aceite en una sartén hasta q estén marrones. Se puede añadir una cáscara de naranja o limón al aceite para aromatizarlo.
Después de freírlas, se ponen sobre papel para absorber el excedente de aceite y se rebozan en el azúcar con canela.
¡Y ya están!
Tambíén se pueden hacer otras formas con la masa, como bolitas o bastones, pero las rosquillas saben mejor si tienen agujero.

Espero que os gusten.




miércoles, 29 de enero de 2014

20 (Doughnuts)

Acabo de darme cuenta de que ya llevo 20 entradas y me ha dado por pensar en qué pasará si algún día  se me acaban las recetas. ¡Pero eso es imposible! Hay tantísimas cosas que me quedan por hacer que no se como se me ha podido pasar por la cabeza algo así. Aunque también es verdad que no creo que me pase al nitrógeno líquido ni esas cosas. Pero hay tantas variaciones de una simple receta...

Nada, que no cunde el pánico todavía.

El pánico podría aparecer porque quedan dos semanas escasas para que llegue el día del examen de Mecánica Cuántica, sí, aun quedan dos semanas y necesito que llegue ya, porque tener una sola asignatura es desesperante. (Ahora es cuando la gente que tiene muchas quiere matarme)

Pero ya sabéis que lo llevo con calma, y que la cocina ayuda. Además, llego bien esto del gimnasio, (¡no he abandonado aun!) aunque a veces me duelen partes del cuerpo que no sabía que podían doler. Y ahora también soy profe de matemáticas, como en los viejos tiempos. Estoy repasando las matemáticas de 4º de la eso, y pienso en que en un momento de mi vida eso fue nuevo y difícil para mi y ahora es muy, muy, MUY fácil, tanto, que me sorprendo cuando alguien no lo entiende. ¡Pero es tan evidente! De todas formas, mi primera impresión sobre mi nueva alumna no es nada mala, así que no me desesperaré.

Y nada más por hoy. Estoy un poco cabreado porque no encuentro velas para tartas que me gusten, son todas iguales, o números rojos o las velitas rosas, amarillas, azules y blancas de siempre. ¡Pero he encontrado un candelabro! Ya os lo enseñaré cuando lo estrene. De todas formas este viernes miraré en más sitios, ya que tengo un encargo (¡gracias!) y necesito cosicas.

Y ahora si. ¿Quién quiere donuts/doughnuts?


Doughnuts


INGREDIENTES
           
· 500g de harina de fuerza
· 50g de azúcar
· 50g de mantequilla derretida
· 1 huevo batido
· 250ml de leche templada
· 7g de levadura seca de panadero
· 1 tsp de vainilla
· 1 tsp de sal
· Aceite (para freír)
· Rellenos y coberturas

PREPARACIÓN

¿Echabais de menos las recetas largas, en las que hay que esperar a que la masa fermente? 
Porque aquí llega otra, y esta no necesita horno, cosa que siempre alarga aun más las recetas.
Y para que engañarnos, ¡son doughnuts!
La primera vez que hice la receta fue el agosto pasado, para el cumpleaños de mi primo. Salieron muy ricos (volaron) y una de las razones fue que ese día hizo un calor infernal, y como siempre os digo, es necesario que la masa leve en una zona cálida.
Pero vamos por partes.

En un bol amplio se mezclan la harina, el azúcar , la sal y la levadura y en otro se combinan la leche tibia, la mantequilla derretida, el huevo batido y la vainilla. Es importante que la leche esté tibia, a temperatura corporal más o menos, para activar la levadura. Nunca hay que pasar los 50ºC porque se muere y no sirve.

A continuación, se vierten los húmedos sobre los secos y se mezcla todo bien hasta conseguir una masa pegajosa, que habrá que amasar durante 15 minutos, hasta que deje de serlo. Hay que intentar evitar añadir más harina para evitar que se pegue, así que una opción puede ser reservar 50g de la harina inicial para el momento de amasar, que se vaya incorporando, o en el caso de que se nos olvide esto, en lugar de utilizar harina, se pueden embadurnar las manos con un poco de aceite para evitar que la masa se nos pegue.

Una vez la masa deja de ser extremadamente pegajosa, se coloca en un bol limpio con las paredes cubiertas de aceite para evitar que se pegue, se cubre con plástico de cocina, o con un paño, para evitar corrientes de aire, y se coloca en un lugar cálido. Si os entra el antojo en invierno y no tenéis ningún lugar suficientemente cálido en casa, podéis precalentar el horno a 40ºC y metéis la masa en el horno durante el tiempo de levado, pero con el HORNO APAGADO.
Dejar subir durante una hora y media o dos horas.

Mientras la masa sube, es el momento de decidir que hacer con los doughnuts. Es decir, que forma darle y si queréis relleno (quién no quiera relleno debe ir a que le vea un médico).
En mi caso, me gusta hacerlos con forma de bola, porque así es más fácil de rellenar que si se le da la típica forma de rosco (o de toroide, para freaks).
Los rellenos pueden ser infinitos. Mermelada de fresa, de frambuesa, de melocotón, nutella, crema pastelera, lemon curd... 

Una vez la masa ha doblado en volumen, se vuelca la masa sobre una superficie y, SIN amasar, se van haciendo bolas de unos 8cm de diámetro, que se colocarán sobre una bandeja cubierta con papel de cocina y harina. No hay que amasar para evitar que se desinflen mucho, y porque al darles forma ya se amasan un poco. Una vez en la bandeja (o bandejas) se cubrirán ligeramente con un paño limpio y se  pondrán a subir otros 30 minutos.

Cuando haya pasado el tiempo suficiente y las bolitas estén gorditas se pone el aceite a calentar en una sartén honda, a 165ºC.

Una vez las bolas han crecido y el aceite esté a la temperatura correcta, se fríen con cuidado (metiéndolos despacio en el aceite) para que no pierdan volumen. Las bolas flotarán por lo que habrá que darles la vuelta transcurridos dos minutos. Hay que tener en cuenta que crecerán un poco más al contacto con el calor del aceite, por lo que no hay que aglomerar el aceite, tres o cuatro por cada tanda, esto también ayuda a que el aceite no pierda temperatura. Tras darles la vuelta se esperan un par de minutos más, hasta que tengan el mismo color marroncito por ambos lados. Además debido a que flotan mientras se fríen, aparece la famosa línea blanca en el centro. Con estas cantidades me salieron 18 bolas.

Sacar sobre papel de cocina para absorber el aceite cuando estén hechos. En caso de querer rebozarlos en azúcar, o azúcar con canela, es el momento perfecto para hacerlo.

Para rellenarlos hay que esperar a que se enfríen. Se coloca dentro de una manga pastelera el relleno elegido y, a traves de un agujerito que se hará sobre la línea blanca, se introduce la boquilla de la manga y se rellenan. 

¡¡¡Y A COMER!!!


Rellenos de crema pastelera (receta próximamente), mermelada de frambuesa (también proximamente), nutella (eso es de bote) y rebozadas en azúcar con canela y ralladura de naranja.

Los amontoné en pirámide. Hice un caramelo para pegarlas entre ellas.