miércoles, 17 de septiembre de 2014

¡Primer Cumpleaños! Y tarta arco iris

¡Estamos de celebración!

¡Un año ya!

Quién me iba a decir que iba a durar tanto. Siempre que lo pienso digo lo mismo, pero es así. Hasta me preocupaba de hacer cosas mejores, sobre todo más fotos, para que vieseis bien todo.

Y cuando menos te los esperas... Pasa un año. 

Un año que se puede resumir en 53 recetas. Bonita forma de resumir un año, de dividir eventos según el dulce.

Y qué menos que dar las gracias a todas las personas, alrededor de todo el mundo, que me ha visitado. Nunca podría esperar que llegaría a 5000 visitas. Y las he superado. ¡Sí!

Además viendo que hay tanta gente, de tantos sitios tan lejanos, que visitan mis recetillas, he decidido comenzar a escribir en inglés. Pero será en otro blog, que tendrá el mismo nombre que este. Tal vez. A lo mejor hago algo para diferenciarlos. 

Llevaba mucho tiempo rumiando la idea, y ahora que he acabado la carrera y tengo demasiado tiempo libre, creo que es el momento perfecto de empezarlo. 

Y no quiero enrollarme mucho más, porque tampoco os quiero contar todo lo que he hecho durante todo este largo año. Veremos que nos depara el siguiente.

Gracias a todos otra vez. Ahora vamos a lo interesante.


Tarta Arco Iris


INGREDIENTES
           
· 3 1/2 cups (435g) de harina
· 1 1/2 cups (300g) de azúcar
· 1/2 cup (100g) de azúcar moreno
· 2 huevos
· 226g de mantequilla fundida
· 1 1/2 (360ml) cups de buttermilk (os explico como hacerlo más abajo)
· 1/2 cup (120ml) de yogur natural
· 1 1/2 tse (7.5ml) de levadura química
· 1/2 tsp (2.5ml) de bicarbonato sódico
· 1 tsp (5ml) de sal
· 2 tbsp (30ml) de vainilla
· Colorantes

PREPARACIÓN


¡Tarta de colores! No hay nada mejor que muchos colores para celebrar un cumple. Eso o mucho chocolate.

Para empezar, preparamos un molde, preferiblemente desmoldable. Enmantequillamos el lado y colocamos papel de horno en el fondo, para que sea más sencillo de retirar.
Precalentamos le horno a 180ºC

Aunque antes de todo eso, que me acelero, sería mejor fundir la mantequilla, para que le de tiempo a reducir la temperatura, y preparar el buttermilk (si es necesario, yo aun no se donde comprarlo). Para ello pondremos 1 1/2 cupe de leche (360ml) en un recipiente y se le añade 1tbsp de zumo de limón (15ml) y se deja reposar, mientras se enfría la mantequilla y se prepara el molde.

Ahora será rápido. En un bol grande se combinan la harina, azúcar blanco y moreno, levadura química, bicarbonato y sal. Una buena mezcla con las varillas y listo.
En el recipiente del buttermilk se añaden los huevos, vainilla y yogur y se vuelve a mezclar bien.

Es el momento de añadir esta mezcla a la de ingredientes secos. Y con una espátula, despacio, se combina todo. Remarco la espátula y despacio para que no os volváis locos batiendo, porque se quedaría el bollo duro. A continuación se agrega la mantequilla y se incorpora bien.

Ya se podría meter en el horno, pero sería una tarta normal, de un solo color. ¡Pero esto es un cumpleaños!

Así que se divide la masa en seis bols (yo solo he hecho cinco, no me iba a llegar para el color naranja con lo que tenía, pero aun así ha quedado genial) y se tiñe cada porción con un color. 


Rojo, Naranja, Amarillo, Verde, Azul y Morado.

Y ahora se ponen pegotes al azar de todos los colores en el molde hasta que se acabe toda la masa de los boles y estén bien repartidos. ¿Os imagináis cómo va a quedar?
Y ahora sí. Al horno, al menos una hora y diez minutos. Y ya sabéis que la prueba del palillo aquí es muy importante, porque es un bizcocho grueso. Y crecerá bastante, no esperéis algo plano.
La superficie se queda marron, y eso no nos gusta, queremos colores. Así que es mejor preparar un buttercream o un frosting de queso.


Para este último necesitaréis.

· 225g de mantequilla
· 1 1/2 cup de azúcar glass
· 100g de queso crema
· 1 tsp de vainilla

Esta vez lo he hecho de otra forma, porque hacía mucho calor en mi cocina y me daba miedo que se cortase la crema.
Primero he batido bien la mantequilla, que está a temperatura ambiente claro, y le he agregado el azúcar. Una vez bien incorporado, he añadido la vainilla. Y para finalizar, el queso. 
Todo el proceso se hace con batidora excepto la incorporación del queso, que lo he hecho con la espátula.

Una vez la tarta está fría, se corta en tres capas (o si queréis solamente dos... pero como resistirse).
Se cubre cada capa con la crema de queso, y para finalizar se cubre toda la tarta.

¡Y este es el final!
Pero me apetecía hacerle algo más especial, así que ¿por qué no ponerle una capa de fondant blanco?



Dicho y hecho. Ahora mirad como queda por dentro

¡Rico y bonito todo en uno!

Espero que os guste.


1 comentario:

  1. ¡Que bonito! ¡La cocina llena de cuencos con muchos colores!

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